El 6 de mayo de 2026, Migración Colombia entregó una información que se había negado a compartir con el público durante más de dos meses: los registros migratorios de Jeffrey Edward Epstein y Ghislaine Noelle Maxwell en territorio colombiano.
El documento, enviado en cumplimiento de la sentencia del 21 de abril de 2026 proferida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca en favor de CasaMacondo, certifica que Epstein registró una salida el 20 de julio de 2002 por el Puesto de Control Migratorio del Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, con destino a Miami.
El pederasta, dueño de una red internacional de abuso sexual de menores, contaba con visa temporal de visitante. No hay registro de entrada en los sistemas de Migración para ese mismo movimiento. Los datos anteriores a 2011 provienen del extinto Departamento Administrativo de Seguridad, DAS.
Maxwell, por su parte, proxeneta y socia criminal de Epstein, aparece en los registros en una fecha distinta: ingresó al país el 19 de marzo de 2007 por el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena, procedente de Miami, y salió el 21 de marzo con destino a Ciudad de Panamá. Estuvo tres días en Colombia, en calidad de turista.
Migración Colombia certificó que la información entregada a CasaMacondo corresponde a la totalidad de los registros disponibles, y que no hay alertas migratorias, deportaciones, prórrogas de permanencia ni entrevistas secundarias asociadas a ninguno de los dos viajeros.
El viaje compartido
La salida de Epstein en julio de 2002 adquiere un peso específico a la luz de lo que la propia Maxwell declaró ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos en 2025. En esa entrevista, cuya transcripción fue desclasificada y publicada en diciembre de ese año, Maxwell relató el viaje en los siguientes términos: «Viajamos con Pastrana a Colombia, y Epstein también estaba presente».
Maxwell explicó que el vínculo con el expresidente Andrés Pastrana, quien gobernó Colombia entre 1998 y 2002, nació de una afición compartida: la aviación. «Soy piloto de helicóptero y Andrés también. Nos hicimos amigos y piloteé un Blackhawk en Colombia», afirmó.
Fotografías publicadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos—y difundidas por el periodista Daniel Coronell— muestran a Maxwell y a Pastrana sonrientes, vistiendo overoles de la Fuerza Aérea Colombiana, en lo que parece ser una base militar. La ubicación que ha circulado es Melgar, Tolima. El propio Pastrana ha reconocido haberse reunido con Epstein y Maxwell en varias ocasiones, aunque insiste en que los encuentros fueron de carácter formal.
La convergencia entre la declaración de Maxwell —que sitúa a Epstein en Colombia en ese viaje de 2002— y el registro migratorio que certifica su salida por El Dorado el 20 de julio de ese año constituye la primera confirmación documental que ofrece el Estado colombiano del paso de Jeffrey Edward Epstein por el país.
Lo que falta por responder
Los registros entregados por Migración Colombia responden algunas preguntas y dejan otras abiertas. La entidad no tiene registro de la fecha de entrada del criminal en 2002, lo que impide calcular cuánto tiempo permaneció en el país antes de su salida por El Dorado. Tampoco hay información sobre el número exacto o la vigencia de la visa temporal de visitante que portaba.
Lo que los registros no explican —y lo que la investigación periodística deberá reconstruir— es el itinerario completo del viaje: qué lugares visitó dentro del país, si hubo otros movimientos no capturados por el sistema del DAS, y cuál fue el papel de algunas personalidades en la red de relaciones que el financiero neoyorquino tejió con figuras políticas de primer nivel en Colombia y América Latina.
Ghislaine Noelle Maxwell cumple una condena de veinte años en una prisión federal de Estados Unidos por su participación en la red de tráfico sexual de Epstein, quien murió el 10 de agosto de 2019 en la Prisión Correccional Metropolitana de Manhattan, donde aguardaba juicio por cargos federales de tráfico sexual de menores. Su muerte fue clasificada como suicidio por ahorcamiento, aunque ha sido objeto de controversia y de dudas.
