El arzobispo de Medellín cumple 75 años en mayo de este año. La ley de la Iglesia lo obliga a retirarse de su cargo. Detrás de la mitra y el báculo queda el rastro de decenas de sacerdotes pederastas que protegió, trasladó y recomendó durante los veintitrés años que ejerció como obispo.
El sacerdote Mario Hernando Reyes Zambrano, rector del colegio salesiano de Duitama, fue capturado por la Fiscalía el 18 de marzo de 2026. Lo acusan de haber sometido a tocamientos sexuales a un menor de 13 años durante una misión católica en Santander. Una serie de audios de WhatsApp que le envió a una de sus víctimas lo delataron.
La fiscal que logró la imputación del sacerdote benedictino fue apartada del caso y el funcionario que la reemplazó pidió la nulidad de lo actuado y el bloqueo al acceso de las pruebas que demuestran la agresión del religioso. La madre del niño abusado pide justicia y la Procuraduría respalda su insistencia.
Dos meses después de haber recibido una denuncia contra Cuenca, el cardenal Luis José Rueda lo nombró en un cargo directivo de la Arquidiócesis de Bogotá. El cura ha sido señalado de abusar de, al menos, una docena de menores de edad.
Con apenas el 13 % de la información solicitada, CasaMacondo ha revelado los nombres de 600 sacerdotes denunciados por abuso sexual. Con la decisión de la Corte, la Iglesia católica tendrá que entregar el 87 % restante.