En este testimonio la autora, con las heridas aún en recuperación, cuenta cómo fue mordida en la cara por un perro y reflexiona sobre la pretensión de humanizar lo salvaje.
Años después de partir al extranjero, una escritora regresa al pueblo donde creció en la Patagonia argentina y emprende un viaje en carretera con su padre. En el camino vuelven a surgir los paisajes, y las tensiones, que dieron relieve a su juventud.