El 18 de diciembre de 2024, la Dirección General del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) preparó una respuesta para la entonces ministra de Justicia, Ángela María Buitrago Ruiz, en la que explicaba por qué había decidido prescindir de la compañía Delima Marsh como intermediaria de riesgos laborales. El documento describía el hallazgo de deficiencias en el análisis de puestos de trabajo y estudios técnicos de seguimiento, además de retrasos en la presentación de su plan de actividades. Aquella respuesta dejaba suficientemente sustentada la decisión administrativa. Sin embargo, nueve meses después, Delima Marsh obtuvo una nueva designación.
Para entender la importancia del tema hay que conocer qué está en juego. El Inpec tiene la facultad de designar a una corredora de seguros para que actúe como intermediaria ante Positiva A.R.L. en la gestión de los riesgos laborales de sus funcionarios. Esa actividad podría representar una operación anual cercana a los $3.500.000.000
Ahora bien, ¿quién consideró que las razones expuestas por el Instituto de apartar a Delima Marsh habían dejado de ser determinantes? La pregunta adquiere relevancia después de reconstruir tres años de decisiones administrativas en los que Delima Marsh salió de la intermediación, regresó mediante un reparto porcentual, volvió a perder su participación y consiguió una nueva designación en septiembre de 2025. En esa sucesión hubo actuaciones de funcionarios del Inpec y gestiones ante el Ministerio de Justicia. También aparecieron denuncias por presunto tráfico de influencias, requerimientos de organismos de control y una investigación de la Fiscalía General de la Nación. Los documentos analizados para este artículo permiten establecer las fechas y algunas razones de estos cambios, aunque todavía dejan sin esclarecer quiénes realmente estuvieron detrás de algunas decisiones y qué evaluaciones fueron utilizadas para justificarlas.
UN PRIMER REGRESO
La relación de Delima Marsh con el Inpec venía de varios años atrás, pero por sus bajas calificaciones el 30 de abril de 2023, el Instituto comunicó la decisión de prescindir de sus servicios. La compañía Bienestar Seguros presentó un plan de trabajo y logró asumir la intermediación ante Positiva ARL a partir del primero de junio de ese año.
No obstante, el 10 de octubre de 2023, el Instituto modificó nuevamente su decisión y estableció un esquema de participación compartida. Bienestar Seguros conservó el cuarenta por ciento de la intermediación, Delima Marsh recibió otro cuarenta por ciento y Salom Asesores Profesionales obtuvo el veinte por ciento restante. Este extraño cambio fue advertido por el diario El Tiempo y la participación de las tres compañías quedó documentada en los informes institucionales. Sin embargo, este hecho generó varias preguntas: ¿cuáles fueron los criterios administrativos que permitieron asignar nuevamente la participación de Delima Marsh?, ¿a quién se le ocurrió la idea de repartir en tres empresas la designación?
En un derecho de petición se le solicitó al Inpec las explicaciones sobre los fundamentos técnicos de una nueva designación de Delima Marsh. En su respuesta, el Instituto se limitó a explicar las facultades que le otorga la legislación para designar y sustituir intermediarios, y aseguró haber actuado conforme a los principios de transparencia y legalidad. Sin embargo, esa contestación no permite esclarecer las razones del reparto efectuado en octubre de 2023, ni identificar a los funcionarios que lo propusieron y aprobaron.
El esquema de distribución funcionó poco menos de un año. En ese periodo, el Inpec realizó seguimientos a los planes de trabajo de las tres compañías y elaboró evaluaciones de ejecución. Posteriormente explicó que Delima Marsh había concentrado sus actividades en procedimientos de medicina laboral, con baja ejecución de análisis de puestos de trabajo y estudios técnicos de seguimiento. También señaló que la presentación tardía de su plan de trabajo, ocurrida en marzo de 2024, había generado dificultades en los procesos de salud ocupacional, de modo que el 16 de septiembre de 2024, la entidad decidió designar a Bienestar Seguros como único intermediario.
Y es que las evaluaciones de las otras empresas ofrecían resultados diferentes. Por ejemplo, el Instituto consideró que Salom Asesores Profesionales presentaba un desempeño promedio y aportaba pocos valores adicionales. Sobre Bienestar Seguros destacó la amplitud de su propuesta, el personal especializado y las actividades destinadas a fortalecer el sistema de seguridad y salud en el trabajo. Estos antecedentes quedaron recogidos en informes institucionales y en la respuesta que la Dirección General preparó para el Ministerio de Justicia. Es por ello que la valoración favorable de Bienestar Seguros y las deficiencias identificadas en Delima Marsh constituyeron parte de la justificación utilizada por el Inpec para modificar de nuevo la designación.
UNAS «GESTIONES»
El 16 de diciembre de 2024, Delima Marsh dirigió una comunicación al director del Inpec, Daniel Fernando Gutiérrez Rojas, en la que manifestó su inconformidad con la decisión de prescindir de sus servicios. La compañía defendió su trayectoria y capacidad técnica, y solicitó reconsiderar la designación. La ministra Ángela María Buitrago también envió al director del Instituto un oficio mediante el cual informó que había recibido la reclamación empresarial y pidió explicaciones sobre las actuaciones institucionales. Dos días después, el Inpec preparó su respuesta con las deficiencias técnicas que había identificado.
Buitrago sostuvo posteriormente ante El Tiempo que había mantenido la decisión favorable con la empresa que venía cumpliendo las actividades. Vale la pena recordar que no es ético que la exministra o ahora el nuevo ministro de Justicia decidan sobre esta asignación porque no está dentro de sus funciones. Así mismo, la correspondencia conocida permite acreditar que Delima Marsh solicitó una audiencia en el despacho ministerial para presentar su inconformidad y que la exministra Buitrago después le solicitó la información al Inpec.
La controversia adquirió otra dimensión en septiembre de 2025. El día 17, Juan Carlos Llano, representante legal de Delima Marsh, dirigió una comunicación a Olga Claros, entonces viceministra de Política Criminal y Justicia Restaurativa. La empresa solicitaba una audiencia para presentar una nueva propuesta de intermediación y discutir el destino de unos gimnasios que había entregado en comodato. Ocho días después, Positiva recibió una comunicación formal mediante la cual el Inpec designaba nuevamente a Delima Marsh. La cercanía temporal entre ambos acontecimientos provocó cuestionamientos sobre el procedimiento utilizado y el papel de los funcionarios que participaron en las «gestiones».
Por su parte, Bienestar Seguros sostuvo que esta nueva asignación había ocurrido sin una evaluación comparativa suficiente y denunció que representantes de Delima Marsh habrían ingresado al Inpec para presentar su propuesta después de recibir el nombramiento. Estas afirmaciones fueron recogidas en una denuncia que posteriormente llegó a la Contraloría. La secuencia permite establecer que hubo una solicitud de audiencia en el ministerio de Justicia y una designación posterior, aunque las autoridades aún están por probar si existió alguna relación causal indebida entre ambas actuaciones.
Consultada por El Tiempo, Olga Claros rechazó los señalamientos de favorecimiento. Afirmó que había escuchado la propuesta de Delima Marsh y que la decisión correspondía a las facultades del director del INPEC. La entonces viceministra defendió la experiencia y la capacidad operativa de la corredora. Por su parte, Delima Marsh defendió su trayectoria y la legalidad de sus actuaciones. Estas versiones generaron otras preguntas sin respuestas: ¿qué funcionarios estudiaron la nueva propuesta?, ¿qué comunicaciones intercambiaron las autoridades?, ¿y cuál fue la evaluación que justificó reconsiderar los malos antecedentes técnicos de 2024?
En los derechos de petición enviados a la entidad también se solicitaron los documentos y las evaluaciones técnicas que justificaron la nueva designación de Delima Marsh. El Inpec respondió con una explicación sobre las facultades legales que le permiten cambiar de intermediario y aseguró haber actuado con transparencia. Sin embargo, en los apartados de esa respuesta conocidos por esta investigación no se identifica a los funcionarios que evaluaron la propuesta ni se presenta una calificación técnica que explique por qué la compañía recuperó la asignación después de sus antecedentes desfavorables. Tampoco se esclarece qué comunicaciones intercambiaron las autoridades durante los días anteriores al nombramiento.
UN DESNOMBRAMIENTO
El 9 de octubre de 2025, Bienestar Seguros presentó una denuncia por presuntas irregularidades y posible tráfico de influencias relacionadas con la nueva designación. La compañía cuestionó la rapidez del procedimiento, las gestiones adelantadas ante funcionarios del Ministerio de Justicia y la reconsideración de evaluaciones anteriores sin una justificación que considerara suficiente. La controversia alcanzó difusión nacional mediante investigaciones publicadas por medios como Infobae y El Tiempo.
Sin embargo, la historia tuvo otro episodio que modifica sustancialmente la reconstrucción de los hechos. El 12 de noviembre de 2025, Positiva Compañía de Seguros envió una carta al Inpec solicitando aclaraciones sobre una nueva decisión institucional. En esa comunicación la aseguradora señaló que el Instituto había desistido de la designación de Delima Marsh y ratificado a Bienestar Seguros como intermediario vigente. Positiva pidió precisar desde cuándo tenía efectos el desistimiento y si Delima Marsh había ejecutado actividades después de su nombramiento del 25 de septiembre. La inquietud estaba relacionada con la validación de posibles derechos de comisión.
Dentro de su operación, Delima Marsh puso a disposición del Inpec, 44 gimnasios ubicados en establecimientos penitenciarios y carcelarios. La compañía los presentaba como parte del valor de su gestión. El Inpec, por su parte, informó en diciembre de 2024 que varios equipos presentaban deterioro después de más de cinco años de uso y que las prioridades de seguridad y salud de sus funcionarios requerían otras actividades. En abril de 2025, el Instituto solicitó organizar el retiro de los equipos entregados en comodato. Pero el asunto tiene una dimensión jurídica. Según Bienestar Seguros, la asignación no cobija la entrega de gimnasios en comodato, pero además, este «valor» podría haber sido utilizado por Delima Marsh para demostrar un plus que sus otros pares no podrían ofrecer.
UNA ACEPTACIÓN
Este tema volvió a adquirir relevancia este año. El pasado 23 de abril de 2026, Bienestar Seguros presentó una propuesta tecnológica que buscaba resolver un inconveniente de gran calado: los funcionarios que prestaban el servicio de ARL (médicos, psiquiatras, enfermeras y demás personal) seguían recogiendo todos sus informes en hojas de excel, como en décadas pasadas. De modo que la corredora propuso apoyar el proyecto ESMEL (Evaluación de Eventos de Salud por Medicina Laboral) del Inpec, destinado a fortalecer la gestión de información y el seguimiento de actividades de seguridad y salud en el trabajo. En suma, lo que ofreció Bienestar Seguros fue financiar la creación de un software que le ofreciera a los operadores un mejor proceso de parametrización y soporte especializado, con lo cual el Inpec podría modernizar la gestión de la información médica y laboral de sus funcionarios, que todavía dependía de registros manuales que requerían de mucho más tiempo.
El 2 de junio de 2026, el Inpec respondió favorablemente a la oferta. La comunicación aceptaba la continuidad del esquema de acompañamiento estratégico asociado con ESMEL durante tres años (es decir, la puesta en marcha del software que ayudaría a los profesionales), contados desde la suscripción y formalización del documento correspondiente. El Inpec argumentó que ese periodo permitiría garantizar la estabilidad técnica y operativa del proyecto. La importancia de esta respuesta radica en que existe una manifestación institucional expresa sobre la continuidad de la asignación.
Cuatro meses después volvieron los giros inesperados. En una carta del pasado 7 de octubre de 2026 dirigida al coronel Daniel Fernando Gutiérrez Rojas, director general del Inpec, Bienestar Seguros dio a conocer que Positiva le informó que esa entidad pública había decidido prescindir nuevamente de sus servicios. La compañía cuestionó la ausencia de una comunicación directa que explicara las razones del cambio y su fecha efectiva. También sostuvo que había comprometido recursos y contratado proveedores especializados en software, basándose en la aceptación recibida meses atrás.
Todo indica que Delima Marsh regresará de nuevo a la intermediación, pero con una adenda: se presentaron en dupla con la corredora de seguros AON RISK, tal vez porque sus malas evaluaciones podrían hacer mella en la designación. Otra de las fuentes consultadas para esta investigación aseguró que representantes de estas dos corredoras habrían ofrecido continuidad laboral a empleados de Bienestar Seguros, a condición de que renunciaran a sus puestos. Según su versión, las compañías llegaron a la intermediación del Inpec sin equipos propios ni planes de trabajo definidos y buscaron incorporar al personal de la anterior compañía que ya atendía esa cuenta.
Esta maniobra revive en el Inpec una controversia que lleva más de tres años. En ese tiempo, Delima Marsh ha logrado recuperar asignaciones después de recibir evaluaciones técnicas desfavorables y de haber sido excluida por el propio Instituto. Las decisiones están documentadas, pero aún falta conocer quiénes recomendaron reconsiderarlas y bajo qué criterios. También queda por establecer si las gestiones realizadas ante altos funcionarios del Gobierno tuvieron alguna incidencia. Mientras esas explicaciones sigan pendientes, resulta inevitable preguntarse quién tiene tanta influencia en este nuevo gobierno (en el ministerio de Justicia o en el Inpec) para conseguir que una misma compañía regrese una y otra vez.
UNA IMPORTANCIA
El conflicto entre Delima Marsh y Bienestar Seguros va más allá de intereses empresariales, el verdadero problema de fondo es la protección de la vida, la integridad y la seguridad de los funcionarios del Inpec, especialmente, en medio de una escalada de violencia asociada con el denominado «Plan pistola».
En lo que va corrido del 2026, se han registrado seis funcionarios asesinados y cerca de 500 amenazas. Ante este panorama, las necesidades del Inpec deberían concentrarse en fortalecer los programas de prevención y mitigación del riesgo público, capacitación de funcionarios para prevenir atentados durante sus desplazamientos y mantener las inversiones y medidas de protección. Así como garantizar el acompañamiento psicológico y psicosocial a las víctimas, sus compañeros y sus familias.
A esta situación se suma el acceso y la custodia de las historia clínicas ocupacionales de la totalidad de los funcionarios del Inpec, entendiendo que la institución delegó la custodia al intermediario Bienestar Seguros y ante el cambio de operador, no ha explicado cómo se garantizará la entrega, conservación y confidencialidad de esta información médica.
