En los últimos dos años, en Ecuador, cada hora una persona muere por culpa de la violencia. Una investigación de casi un año halló que la reciente escalada también afecta a miles de animales marinos y terrestres.
Más de un millón de tortugas taricayas son criadas cada año en la Amazonía peruana bajo un programa estatal que prometía ingresos sostenibles para las comunidades. Autopistas de depredación, una investigación de cinco medios independientes, halló que el proyecto no solo impulsa un mercado en decadencia, sino que se relaciona con el tráfico ilegal de especies.
Mientras Bogotá coreaba a la banda de rock Linkin Park el pasado 25 de octubre, en el barrio Salitre El Greco contaban los decibeles para poder dormir. Esta es la historia de una mujer y una comunidad que ya no logran descansar por cuenta de un recinto de conciertos que se inauguró bajo la promesa de llevar alegría a la ciudad.
Una antropóloga forense lidera una misión de recuperación de cadáveres en el sur del país, en una de tantas fosas cavadas por los ejércitos paramilitares. ¿Es la violencia extrema, su refinamiento, una constancia evolutiva del cerebro humano? Este relato sobre el conflicto colombiano, publicado por primera vez en 2007, describe una herida sin sanar.
Aura Urrea trabajó dieciocho años sin contrato ni aportes. En 2020, le dieron un millón de pesos como una suerte de indemnización. Su caso fue revisado por la Corte Constitucional, pero parece que aún no llega a su fin.
En Loreto, una región de la selva amazónica, el centro de rescate Pilpintuwasi cuida casi un centenar de animales rescatados del circuito de tráfico de fauna silvestre, una de las economías ilegales más millonarias después del narco y el tráfico de armas.
En octubre de 2024, autoridades en Cali, Colombia, encontraron un ocelote de aspecto enfermizo mientras hacían efectiva una orden de captura en contra de un criminal en un lujoso barrio de la ciudad. Esta es parte de su historia.
Camilo Calle, un pregonero de sesenta y cinco años, vio su trabajo informal amenazado. Su lucha por un megáfono silenciado revela la tensión entre el sustento y las normas, y abre un debate sobre la dignidad del trabajo.
La cadena de gimnasios le negó el ingreso a un hombre invidente que había ido acompañado de su perro lazarillo. Un año después, la Corte Constitucional intervino y tomó una decisión que muy pocos esperaban.
Índigo luchó durante años para que su nombre coincidiera con su identidad de género. Aunque ya estaba legalmente inscrito, la Corte Constitucional tuvo que intervenir para corregir la indiferencia institucional y exigir que se respetaran sus derechos.