La mentira aparece consignada en LinkedIn, en Congreso Visible, en la página del Ministerio de Cultura y en la página del Centro Democrático. En esos cuatro portales, la política antioqueña Paola Holguín sale como egresada de una maestría en Seguridad y Defensa Nacionales de la Escuela Superior de Guerra «General Rafael Reyes Prieto». Pero no es cierto.
La Unidad Investigativa de CasaMacondo descubrió que la ministra de Cultura de Abelardo de la Espriella empezó ese posgrado en 2010, pero nunca lo terminó. En respuesta a un derecho de petición, el brigadier general Jaime Andrés Valencia Monsegny, subdirector de esa institución de educación superior militar, explicó a este medio que Holguín «cursó y aprobó 30 de los 40 créditos académicos previstos en el plan de estudios del programa». El oficial también aseguró que, según la información académica disponible, «no se registra la presentación del trabajo de grado ni el cumplimiento del requisito de segundo idioma».
La respuesta confirma que la ministra no es egresada de esa casa de estudios, pues, según el Ministerio de Educación, un egresado es alguien «que ha cursado y aprobado satisfactoriamente la totalidad del plan de estudios reglamentado para un programa o carrera […]».
En la hoja de vida oficial que consignó en Función Pública antes de asumir la dirección de la cartera de Cultura, Holguín no menciona el posgrado de la Escuela Superior de Guerra. Sin embargo, en hojas de vida pasadas sí ha afirmado que es egresada de esa maestría.
En 2022, el periodista Juan Pablo Barrientos accedió a los curriculum vitae de todos los congresistas de la República, entre ellos el de Holguín, que por esas fechas hacía parte de la bancada del Centro Democrático en el Senado. En la primera página de ese documento, se puede leer: «Maestría en Seguridad y Defensa Nacional [sic] (egresada)».
Este dato no es menor. Mentir sobre los estudios en la hoja de vida que se entrega al Congreso es «falsedad ideológica en documento público», un delito en el que se incurre cuando un servidor público consigna mentiras en un documento oficial. Según el Código Penal, cometer ese delito conlleva una pena de mínimo cinco años y cuatro meses de prisión y una inhabilitación para ejercer cargos públicos de hasta 15 años.
Esta historia se publica unos días después de que en redes sociales estallara un escándalo por otro posgrado relacionado con la ministra. En su cuenta de X, la senadora Jennifer Pedraza acusó públicamente a Holguín de mentir al presentarse como graduada de una maestría en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB). El revuelo fue tal que la universidad rápidamente publicó un comunicado confirmando que ella no tenía ese título.
La ministra se defendió de la acusación ese mismo día. En X aseguró que siempre se presentó como egresada de la maestría de la UPB y no como graduada. «NO me gradué —afirmó—, a pesar de haber aprobado todas las materias y el trabajo de grado». Enseguida, en esa misma respuesta, insistió en la importancia de que se investigue a los políticos de turno. «Muy importante el control meritocrático, más allá del show mediático», sentenció.
CasaMacondo buscó a la ministra Holguín por correo y por WhatsApp para conocer su versión de los hechos, pero no nos contestó.
Este artículo es la tercera entrega de «Los tigres de papel», una investigación sobre los títulos universitarios que se han inventado los funcionarios del gobierno de De la Espriella. El 24 de septiembre publicamos una nota sobre el viceministro de Vivienda José Reynaldo D’Silva Uribe y el 10 de octubre otra sobre el viceministro de Ambiente Gustavo Guerrero Ruiz.